17 julio, 2015

Cómo mantener la cerveza fría

La cerveza es el auténtico elixir de los dioses, todos lo sabemos. No obstante tan deliciosa bebida puede convertirse en un asqueroso brebaje, totalmente imbebible, si se calienta más de la cuenta. En este artículo repasaremos las mejores formas de mantener la cerveza muy fría e incluso helada en todo momento, que es cómo debe beberse.

En la imagen, una jarra de cerveza calentádose a toda velocidad en la playa.

Es un dilema tan antiguo como la propia cerveza. ¿Cómo mantenerla fría? Sobre todo en verano esto se vuelve especialmente importante, pues a los pocos minutos de servirla pierde todo su frescor y con ello está muchísimo menos buena.

Como gran amante de la cerveza que soy llevo tiempo investigando soluciones, que compartiré a continuación. El objetivo es claro: mantener la temperatura de nuestra amada bebida el máximo tiempo posible. Por supuesto estas soluciones servirán también para los refrescos, que tienen el mismo problema -calientes son imbebibles-. Aunque a los refrescos se les puede echar hielo, y a la cerveza no (eso es pecado mortal).

Botellas de cerveza frías y mojadas

1. Meter la jarra o vaso en el congelador.

Lo primero que pensamos todos es que lo mejor es usar recipientes muy fríos, de materiales que conserven el mayor tiempo posible su temperatura. Lógico.

A muchas personas les interesa este tema, siendo por ejemplo muy instructivo el debate que se mantiene en este foro. En él se preguntan sobre las mejores jarras para meter en el congelador, y llegan a pocas conclusiones definitivas, esa es la verdad.

Básicamente, lo que haremos será meter el vaso o jarra en el congelador, hasta que su temperatura baje bastante, por debajo de -10º. No tardará mucho en enfriarse, 30 minutos será suficiente. Lo mejor será usar 2 recipientes, así mientras bebemos de uno tenemos el otro enfriándose.

Sobre el material del que debe estar hecha la jarra o vaso, los mejores para conservar la temperatura son:

Jarras especiales para congelador.

Estas jarras tienen un líquido en su interior que se congela totalmente, de forma que la cerveza se mantiene fría muchísimo tiempo en ellas. Sin duda es el recipiente que más tiempo conserva una baja temperatura, y además de forma estable.

Pese a conservar la cerveza fría muchísimo tiempo, estas jarras tienen un enorme problema: son de plástico. Poco más hay que decir, beber cerveza en plástico es algo que por sí solo echa para atrás a muchas personas.

No obstante hay plásticos y plásticos, y las jarras para congelador de alta calidad no tienen desde luego nada que ver con las que encontremos en una tienda de barrio "made in China". Mejor comprarlas en un supermercado o tienda especializada (también pueden adquirirse online, luego pondré algunos enlaces de referencia).

Existen algunas opciones interesantes en este apartado, que vamos a repasar. El modelo más básico, dentro de una calidad mínima aceptable, son las jarras de polypropileno. Hay buenas ofertas para comprarlas de 2 en 2, con cierta calidad (ver abajo):

En la imagen, el modelo más básico de jarra de polypropileno para meter en el congelador. El líquido del interior se congela, manteniendo fría la bebida mucho tiempo.
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Yo personalmente uso estas jarras, y mi experiencia es bastante buena. Dentro de cada jarra cabe más o menos una lata de cerveza entera, y se mantiene muy fría de principio a fin. Deliciosa. Sin duda se trata de una buena opción. Tienen una capa exterior de material aislante, mientras que la interior por el contrario transmite muy bien a la cerveza el frío del líquido congelado que hay dentro. La capa exterior, que es la que contacta con la boca, como digo es aislante y por tanto no se nota congelada, con lo que es cómoda para beber.

Así pues una buena opción sin duda (conviene también tener un servilleta o paño cerca pues la taza condensa bastante humedad y gotea). Para aquellos con el paladar más fino, que no quieran beber directamente del plástico, existen buenos tips o trucos. Por ejemplo se puede meter un vaso de tubo de cristal dentro de la jarra de plástico, y así usarla como una mini-nevera (para beber cogemos el vaso de cristal, que luego dejamos de nuevo dentro de la jarra para que se mantenga frío).

Después existen modelos más avanzados, algunos incluso con buenas marcas detrás. Logicamente su calidad es alta, cuentan con la garantía de famosos fabricantes de cerveza. Pero no nos engañemos, siguen siendo de plástico:

Jarra de cerveza de buena calidad para meter en el congelador, modelo oficial de la marca Guinness.
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Jarra casera para congelador.

Mención especial para cierto amigo nuestro (sabrá que me refiero a él en cuanto vea las fotos, pues las hizo él mismo). Nos contó un método para fabricar una jarra o vaso casero para congelador. Consiste en coger una botella de agua grande, de 1,5 litros por lo menos, y una vez vacía aplastarla sobre sí misma con cuidado, creando un recipiente de forma que el tapón quede en el interior.

Vasos caseros para congelador, llenos de agua congelada.

Como puede verse en la foto, si se hace bien y con cuidado podremos abrir el tapón y rellenar de agua el recipiente, de forma que éste podrá ir al congelador (o sencillamente dejar un poco de agua dentro antes de aplastarla y moldearla). Y ya está, tendremos nuestro propio vaso casero para la cerveza, formado por puro hielo dentro del plástico. Es un ejemplo real creado por nuestro buen amigo argentino. Tiene buena pinta el invento, ¿verdad?

Vaso casero para cerveza relleno de agua congelada.

De metal.

Al parecer, después de las jarras para congelador, las de metal son las que mejor aguantan la temperatura, siendo muy recomendandas las de cobre (algunas personas se quejan de que el cobre da sabor metálico, eso sí). Otra opción son las de acero inoxidable, zinc o aluminio. Esta de abajo por ejemplo es bastante buena, no hay más que verla (y no demasiado cara). Cuidado al sacarla del congelador, el metal helado a -18º podría dañar nuestros labios (cosa que no ocurre con las jarras de plástico para congelador, como ya hemos comentado).

Jarra de cerveza de acero inoxidable.
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Otra opción es por supuesto beber directamente de la lata, que es de aluminio. Está comprobado que las latas aguntan mejor el frío que los vasos de cristal, y no afecta demasiado al sabor. Eso sí, las latas tienen el problema de que bebemos mucho más gas, al no verterse el líquido en el vaso. Esto puede hacer que nos hinchemos como globos, así como otras incomodidades. Y algunas personas se quejan de un peor sabor. Aunque la cerveza estará fría algo más de tiempo.

De barro o lacadas (tipo cerámica artesanal alemana, etc...).

Según dicen las jarras de barro aguantan el frío mejor que las de cristal, aunque no tanto como las de metal. El sabor no parece verse afectado, sobre todo en las de cerámica, así pues parecen una buena opción intermedia entre el metal y el cristal.

Esta por ejemplo podría funcionar bien:

Jarra de cerveza de cerámica, modelo oficial de Guinness.
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Otro buen ejemplo son las jarras tradicionales alemanas con tapa, pensadas para mantener la cerveza fría y evitar al mismo tiempo que le entren hojas o cualquier otra cosa al tomarla al aire libre.

De madera.

Al igual que las de cerámica son productos artesanales y tradicionales, procedentes de la época en que se bebían en carruajes y similares (eran jarras resistentes que podían colgarse de cualquier parte sin que se rompieran).

Lo cierto es que mantendrán el frío mejor que las de cristal, aunque tal y como se comenta en este foro especializado de cerveceros caseros, es importante que el interior esté muy pulido, para que no se genere espuma de más al servirla.

En cualquier caso tardará más en calentarse que el cristal, de forma que si la ponemos en el congelador hasta que esté muy fría, después nos aguantará bastante tiempo así, sobre todo si es muy gruesa.

La mejor opción que he encontrado es sin duda esta que pongo a continuación: es de metal por dentro y madera por fuera. Excelente calidad y buen precio (además dice que la madera es eco-friendly, obtenida de forma sostenible):

Jarra de madera con interior de acero inoxidable.
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Además tiene el asa tallada. Otra ventaja de este tipo de jarras es que podremos encontrarlas con forma de barril, de cuerno vikingo, etc. Por cierto, la del enlace anterior no es de madera, sino de... ¡cuerno de búfalo!

De cristal.

En muchos bares y cervecerías optan por esta solución, conservando los vasos o jarras en congeladores de hasta -34º. El cristal aguanta sin problemas este frío, y la cerveza allí servida está sencillamente deliciosa. Para mí la cerveza en cristal es como mejor sabe, pero no hay duda de que es el material que más rápido se calienta. Incluso si metemos el vaso en el congelador. Desgraciadamente no durará mucho dicho frío, especialmente en verano.

De esqueletos.

Es una broma :) Estas no sirven para nada más allá del material en que estén hechas, lógicamente, pero seguro que tus amigos se divierten si te ven con una (seguramente a tu costa). Ésta de la imagen por ejemplo es metálica, así que conservará el frío bien. Para sentirte un auténtico Skeletor también puedes usar esta otra.

Jarra metálica para cerveza con decoración de huesos y esqueletos.
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2. El clásico cubo de hielo lleno de latas y botellines.

Sin duda es otra buena opción pues podemos dejar el cubo junto a nosotros (al lado del sofá, en la barbacoa, la playa, etc...), aunque es importante tener en cuenta que la cerveza debería estar totalmente sumergida en el líquido frío. Es decir, cuanto más grande sea el cubo, mejor. Por este mismo motivo no se debe escatimar en la cantidad de hielo.

Lo mejor es, para empezar, que al meter la cerveza en el cubo ésta ya esté muy fría, y después asegurarnos de literalmente sepultarla toda en agua con abundantes cubitos de hielo. Por supuesto a medida que se vaya derritiendo el hielo deberemos ir reponiendo.

Además de eso, si en lugar de un cubo disponemos de una nevera portátil, de esas de plástico usadas para la playa y el camping, pues mucho mejor, pues mantendrán el hielo más tiempo.

Cervezas sumergidas en agua con hielo.

Cómo enfriar la cerveza rápidamente: echar sal al agua para refrigerar más rápido.

Otro truco que comentan muchas personas es saturar de sal el agua fría de la neverita, pues esto hace que pueda estar incluso más fría que el agua sola (el punto de congelación disminuye, pudiendo estar el líquido a menos de 0º). No obstante, es bien sabido que la sal hace que el hielo se derrita rápidamente, de forma que este método no termina de convencerme a la larga, pues derretirá todo el hielo en un abrir y cerrar de ojos.

Peso a ello, no hay duda de que el método del agua salada es la forma más rápida de enfriar bebidas. Diluir la sal consume energía y enfría el líquido a gran velocidad, al tiempo que se derrite el hielo. Así pues es bueno sobre todo para enfríar rápido bebidas que estén calientes. Pero después, una vez frías, recomiendo echar gran cantidad de hielo sólido para mantener dicho frío.

3. Enfriadores para botellas y latas.

Existen también algunos ingeniosos inventos bastante baratos. Vamos a ver unos cuantos.

Por ejemplo están unos tapones para botellas que tienen una especie de palo de metal lleno de líquido, que se congela previamente. No sé si es agua que hemos de poner nosotros o están sellados y llenos de algún gel. Sea como sea, al tapar la botella el palo congelado enfría la cerveza. Miren con atención el interior de las botellas y podrán apreciar el enfriador:

Tapón enfriador de botellas de cerveza.
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También existen simpáticas fundas congelables de todo tipo (se rellenan de agua y se ponen en el congelador, después envolvemos con ellas la lata, botella o incluso el vaso). Probablemente sea éste el método más sencillo y efectivo, es uno de mis favoritos. En definitiva es el mismo sistema clásico de las bolsas de agua caliente, sólo que al revés. Para enfriar no servirán demasiado, pero sí para mantener la temperatura bastante tiempo (lo que dure el hielo del interior de la funda):

Fundas llenas de agua para enfriar cerveza.
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También existen algunos aparatos eléctricos bastante ingeniosos: por ejemplo hay neveritas con conexión USB, que podremos conectar a nuestro PC o portátil.

Neverita para latas con conexión USB para la alimentación eléctrica.
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Y poco más hay. Como ven las mejores formas pasan por usar materiales que aguanten mucho el frío, y no pierdan de vista las fundas congelables, pues dan buen resultado para mantener nuestra amada cerveza super-fría en todo momento. Las jarras de plástico para congelador son también una opción buena y además barata.

Si alguien conoce algún otro truco o sistema que no dude en comentar, será un placer añadirlo. ¡Salud amigos!

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