16 marzo, 2015

Orejas de coliflor: la marca del guerrero

Si te has fijado alguna vez habrás observado que muchos luchadores presentan una deformidad característica en las orejas, sobre todo en la MMA y en el rugby. Es la conocida como oreja de coliflor o de luchador.


La oreja de coliflor se define en medicina como una complicación del oído externo producida por un traumatismo que hace que la piel se separe del cartílago, lo cual a su vez provoca un coagulo de sangre. Cuando el cartílago muere y la sangre es drenada o reabsorbida, se forma un tejido fibroso calcificado, de aspecto blanquecino a veces, que da el aspecto deforme característico. A finales del siglo XIX y principios del XX, la literatura médica se interesó por esta lesión, que llegó a asociarse con ciertos tipos de locura. Aquí podemos leer una definición de la época: "Un derrame de sangre o de suero sangriento entre el cartílago de la oreja y su pericondrio, que ocurre en ciertas formas de locura, y a veces entre los cuerdos ". Y eso que los caballeros del XIX no conocían la UFC ni a personajes como Kimbo Slice.


El tratamiento principal usado después de un combate consiste en el drenaje de la sangre acumulada en el hematoma, lo que hace que la piel vuelva a recubrir el cartílago y se recupere el riego sanguíneo, reduciendo la deformidad. En casos extremos la oreja puede taponar el canal auditivo, provocando pérdida de audición. En esos casos el pabellón auditivo más que una coliflor lo que parece es un zapato. En éste vídeo podemos ver como se hace un drenaje con una jeringuilla (no apto para sensibles). La disminución del tamaño se ve a simple vista después de extraer toda la sangre coagulada.


Aunque en un principio pueda parecer que es una condición exclusivamente masculina de machirulos opresores heteropatriarcales que oprimen a las mujeres partiéndose la cara entre ellos, lo cierto es que hay mujeres luchadoras que también exhiben sus orejas de coliflor. En este vídeo de un combate de MMA femenina en el que participaba Leslie Smith, se puede observar claramente lo que ocurre si la oreja hinchada por el hematoma sufre un mal impacto: explota literalmente.

Después de ser examinada por el médico, el árbitro da el combate por finalizado por el riesgo de poder perder la oreja, a pesar de los esfuerzos de la gladiadora por intentar continuar peleando (ATENCIÓN: este vídeo contiene material que puede dañar la sensibilidad de los más mariquitas, julandrones y bujarras, avisaos quedáis).



Para algunos luchadores, lejos de ser un problema, más bien las lucen como medallas de guerra, una cicatriz de la que sentirse orgulloso para que todo el mundo sepa a primera vista que eres un tío to loco, un marronero, en definitiva, un auténtico guerrero. Incluso dicen que hay quien se las provoca adrede, lo cual me recuerda a OG Loc de GTA San Andreas, que iba a la cárcel sólo para forjarse una reputación en el mundo musical del gangsta rap. Incluso Ronda Rousey las exhibe orgullosa sus orejas.


Si eres uno de esos fanáticos que aprecian estas cicatrices y todo lo que es el mundo de la lucha y las artes marciales, pero no eres lo suficientemente hombre (o mujer) para subirte a un ring, tatami, o jaula hexagonal a que te pongan la cara com un mapa, en esta página web puedes comprarte unas exclusivas orejas de coliflor customizables en PVC.



Os dejamos para despedirnos con algunas imágenes más de esta "moda" entre los guerreros de artes marciales y deportes de contacto. Podéis leer más sobre artes marciales mixtas en estos otros posts:





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