27 febrero, 2015

Fiestas y festivales de verano con mucho peligro

¿Te gustan las fiestas realmente locas, los eventos locales más salvajes? Enhorabuena, eres todo un machirulo, amigo. Si tienes unos días libres este verano tal vez puedas acercarte a alguno de estos lugares sobre los que vamos a hablar, donde tu diversión (y tal vez alguna que otra contusión) estará más que asegurada.


A continuación te contaremos sobre algunos festivales (o festividades locales de ciertos pueblos y ciudades) que seguro te van a interesar. Son eventos realmente locos, en muchas ocasiones peligrosos e incluso mortales, pero esto no frena para nada su éxito de público y asistentes. Eventos como los Sanfermines, de la ciudad española de Pamplona (Navarra), son un buen ejemplo de ello.

Y hay muchos más. Casi todos se celebran en verano, fecha ideal para un viaje aventurero que permita conocerlos en persona. ¡Vamos con ello!

Bolas de candelas El carmen de Bolívar, Colombia.

Ya lo contamos en un artículo anterior. ¿Te gustaría ver una plaza donde todos juegan al fútbol con balones de fuego? Si vives en Colombia o cerca podrías acercarte a El Carmen de Bolívar, ciudad del departamento de Bolívar de dicho país. Allí en verano (alrededor del 7 de julio) tiene lugar este festival donde podrás ver como todos juegan con pelotas ardiendo, e incluso participar. ¡Pero cuidado con tu cabello! La bola de candela, empapada en gasolina, podría quemarlo.


Los festivales del barro del sur de USA.

Existen muchos festivales de este tipo en los Estados Unidos, especialmente en los estados sureños (Texas, Louisiana, etc...). Los participantes tienen todos en común el amor por los vehículos todo-terreno de grandes ruedas y gran potencia, así como a retozar como cerdos en el barro, por supuesto bañado todo el mundo en cerveza sin fin. ¡Divertido tiene que serlo, y mucho! Y también algo peligroso, ciertamente.




Las fotos proceden del Louisiana Mudfest, uno de estos festivales (doy créditos a las fotos, si quieren ver más visiten: www.louisianamudfest.com/photos). El vídeo también les resultará muy instructivo al respecto. ¡Muy recomendado!


Los martillos de pólvora de San Juan de la Vega (Guanajuato, México).

En esta localidad mexicana celebran una fiesta también bastante loca y peligrosa, consistente en unir con cinta un gran número de petardos (cuanta más pólvora y más gordos sean mejor) a un gran mazo o almádena de obra, de los usados para derribar muros. El impacto de esta maza o pesado martillo contra una superficie dura detona toda la pólvora a la vez, creando fuertes explosiones.

Este evento no se celebra en verano, sino el martes de carnaval (un día antes del miércoles de ceniza). Pero lo incluímos de todas formas en la lista dada su peligrosidad.

Vean por ejemplo este vídeo de un muchacho que quiso batir el récord de pólvora en el mazo. Con buen criterio llaman al vídeo "El martillo de Thor". El montaje es bastante divertido, aunque el chico se llevó un buen susto:


Paterna (Valencia, España), el pueblo de la pólvora.

Si hablamos de pueblos con fiestas de verano relacionadas con la pólvora no podríamos olvidarnos del levante español. Allí, en la Comunidad Valenciana, tienen una tradición secular relacionada con las explosiones. Es algo casi "genético", allí adoran los petardos, son una verdadera tradición cultural arraigada en lo más profundo de sus tradiciones.


En toda la región valenciana se hacen fiestas con petardos (mascletás), pero hay un lugar donde ya llegan al exceso. Por su peligrosidad extrema lo incluimos en esta lista: Paterna y sus "cordás". En la segunda quincena de agosto los jóvenes del pueblo se meten en una jaula (también se hace por la calle) protegidos con gruesos trajes, y se dedican durante horas a envolverse en fuego, chispas y pólvora en detonación, de todo tipo y calibre. Ni que decir tiene que las quemaduras y heridos de diversa consideración son más que habituales. Pero no les importa.

Vean por ejemplo este vídeo, hay momentos en primera persona, grabados cámara en mano en el interior del recinto:


Recreaciones de batallas de vikingos.

Se celebran muchas a lo largo y ancho del mundo, especialmente en verano. En Rusia, Inglaterra, en los países nórdicos... Practicamente en todos los lugares por donde pasaron los aguerridos vikingos (también llamados varegos). Pero uno de los festivales temáticos de este tipo más salvaje es el Wolin, celebrado en Polonia, en la isla y ciudad del mismo nombre, en la costa del Mar Báltico.

Dicho mar era como el "patio interior" de la casa vikinga, de forma que los fieros guerreros nórdicos dejaron allí una gran huella. En este populoso festival de Wolin se les rinde memoria (también a los eslavos), emulando las batallas de los fieros berserker entre sí, contra eslavos y otras tribus.


Son luchas multitudinarias, en las que aprovechando que llevan cotas, yelmos y corazas metálicas reales (imitaciones de las históricas), se gan golpes y tajos en ocasiones bastante fuertes. Las luxaciones y heridas son habituales. Vean:


¿Quieren verlo en primera persona? No es un combate demasiado fiero, pero en cualquier caso nos da una idea de lo que tenía que ser participar en una batalla medieval.


Encierros de toros en España

Todo lo anterior es bastante peligroso, pero si de verdad se busca un subidón de adrenalina y un riesgo cierto de muerte hay que viajar hasta España en verano.

Los de dicho país ya estamos acostumbrados, pero esto no quita que objetivamente los encierros sean una auténtica locura. No extraña que despierten tanto interés internacional. Como es bien sabido, consisten en dejar suelta una manada de toros salvajes, para que la gente pueda correr entre ellos y delante de ellos. El resultado obvio es que muchas veces hay heridos por asta (cuerno) de toro, e incluso muertos.


Concretamente, sólo en las fiestas de Pamplona (San Fermín), se han contabilizado 15 fallecidos desde su inicio en 1922, y no me extrañaría que fueran más. Si sumamos los de otros encierros (pues se celebran muchos a lo largo y ancho de todo el país) la cifrá será por tanto mucho mayor. Por ejemplo los encierros de San Sebastián de los Reyes, en Madrid, son también generalmente muy accidentados.


En cuanto a la cifra anual de heridos, el hecho es que es innumerable. Todos los años hay decenas de contusionados, empitonados, desgarrados y fracturados en estas fiestas. Así pues, si eres un verdadero valiente, puedes intenar emular al gran machirulo Ernest Hemingway y viajar como él a Navarra un 7 de julio, fecha de inicio de los sanfermines.


Yo personalmente he estado y lo puedo contar. Hasta allí viajan muchísimas personas de todos los países del mundo, entre ellos muchísimos norteamericanos (buscando precisamente emular al gran Hemingway, que llegó incluso a torear). No obstante debo reconocer que no me atreví a participar en el encierro, fue algo demasiado peligroso para mí (y reconozco que no estaba además en las mejores condiciones, había bebido bastante). Al menos siempre se puede disfrutar del ambiente, en el que la bebida fluye como ríos, la gente duerme incluso por la calle allí donde cae (ojo que hay muchos ladrones de billeteras también, aprovechando).

Una última recomendación: si eres un verdadero valiente y estás decidido a participar, apúntate primero a algún curso o corre junto a un profesional local, si no quieres que te pase como a numerosos norteamericanos que van allí por su cuenta y riesgo, sin recibir la adecuada formación. Puedes ver los resultados en las fotos o en este vídeo, por ejemplo. ¡Recuerda, estos morlacos pesan más de 600 kg!

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