13 marzo, 2014

Beyoncé quiere prohibir la palabra "mandona"

La reina de R&R abandera la campaña "Ban Bossy" junto a otras celebrities para defender el liderazgo de las mujeres con aptitudes.

Beyoncé prohíbe la palabra mandona

Esta semana conocíamos la noticia de que Beyoncé, junto a Jennifer Garner, Condolezza Rice, Victoria Beckham y la jefa de operaciones de Facebook, Sheryl Sandberg, se unían en la campaña "Ban Bossy", o sea, "prohíbe mandona", para luchar contra el uso del adjetivo con que muchas veces se denomina a las niñas con aptitudes de líder (sólo a las niñas, según ellas), en contraposición a los niños, a los que se alienta a ser jefes.

Según argumenta este disparate llamado campaña, las niñas que demuestran dotes de mando y personalidad son coartadas mediante el uso del citado adjetivo "mandona", creándole un sentimiento de culpa. Como si los pequeños dictadores no se encontrasen también entre las filas de los niños. Y que mejor manera de corregir esta injusticia mundial que con la sempiterna panacea feminista: prohibir. ¡Queda prohibido el uso de la palabra! Cuando la niña saque la fusta y exija hecha un basilisco cualquiera de sus pretensiones, unas palmaditas en la espalda y...¡deseo concedido, chiquilla!

Rottenmeier feminazi

Supongo que uds., queridos lectores, nunca habrán conocido a un "jefecillo", ese que siempre que haces algo te enmienda la plana. No, porque cuando era un niño, sus padres lo mostraban orgullosos ante los vecinos y familiares arguyendo que tenía "dotes de líder". No es un "jefecillo", es un líder, es Sir William Wallace, y todos lo aman!!!

Beyoncé prohíbe la palabra mandona

Pues precisamente me viene a la mente mi tierna infancia y las discusiones cotidianas, donde mi abuela solía sentenciar que yo era "como el aceite, que siempre tiene que quedar por encima", ante mi negativa a dar el brazo a torcer. No lo recuerdo precisamente como algo halagador, sino más bien como un berrinche, y mis dotes de jefe no me han llevado a dirigir una multinacional. Mi abuela y mi madre eran unas adelantadas a su tiempo: estaban coartando mi perfil patriarcal, opresor y machirulo.

No es la primera vez que Beyoncé se mete a abogada de pleitos pobres, ya la hemos escuchado alguna vez haciendo campañas feministas, lo cual no deja de ser paradójico cuando no renuncia a la ventaja de ir medio en pelotas, aunque eso contribuya a estereotipar y perpetuar clichés sexistas, pero si contribuye a engordar su cuenta corriente, a la mierda. Lo que no se puede es soplar y sorber a la vez, Beyoncé.

Se imaginan uds. un mundo lleno de Ana Rosas Quintanas y Mercedes Milás? Que asquito. En mi modesta opinión lo que habría que prohibir es a las prohibidoras (y prohibidores, para no ser sexistas) y sus campañas, que traducido al anglosajón sería algo así como "Ban Bullshit", o sea, "prohíbidas las patrañas", a las que tan aficionadas son las feministas. Saludos.

Beyoncé prohíbe la palabra mandona
No hay comentarios :
Publicar un comentario